Todo lo que debes saber sobre tesauros científicos

Todo lo que debes saber sobre tesauros científicos

¿Alguna vez te ha pasado que conocías un concepto por un nombre y al leer un texto técnico descubriste que los expertos lo denominaban de forma diferente? A la hora de hacer búsquedas bibliográficas los investigadores noveles cometemos muchos errores siendo uno de ellos tratar de buscar palabras clave en base al lenguaje informal. Sin embargo, muchas veces nos encontramos con que los científicos denominan a esos conceptos de otra forma perdiendo una gran cantidad de tiempo en este proceso. Los tesauros permiten evitar todos estos inconvenientes y por esta razón, en este artículo te voy a enseñar qué son y cómo puedes utilizarlos para dar el impulso definitivo a tus búsqueda bibliográficas.

tesauros

¿Qué son los tesauros científicos?

Cuando tienes una conversación común utilizas términos que en un contexto científico no utilizarías y viceversa. Como te he comentado, un error típico de toda persona que se inicia en la investigación es hacer búsquedas bibliográficas de conceptos en base a su nomenclatura en el lenguaje informal. Los científicos, llámales raros, la mayoría de las veces no utilizan términos muy técnicos porque sí, sino por hacerlos distintivos y poder acoger toda la diversidad de denominaciones que hacen referencia a un mismo concepto. De esta manera y haciendo uso de términos especializados, los investigadores y documentalistas ahorran una gran cantidad de tiempo e incrementan su productividad a la hora de investigar.

Ahora bien, ¿Cómo sabes cuáles son esos términos técnicos si sólo conoces la terminología en el lenguaje informal? Para solventar este problema están los tesauros (del latín “tesoro”), que son unas listas abiertas y controladas (por especialistas) de términos que permiten convertir ese lenguaje común al lenguaje científico. Ten en cuenta que, aunque algunas veces ocurra, por lo general los tesauros no definen esos términos a los que aluden por lo que deberás utilizar otros medios para averiguarlo.

Existen muchas variaciones de tesauros tanto por ámbito, tamaño, lengua, tipo de ordenación de los términos, forma de representar los conceptos y sus relaciones… Normalmente, los pocos tesauros que todavía se encuentran en vigor —no vamos a negar que, a pesar de ser muy útiles, actualmente los tesauros son actualmente una especie en extinción— están compuestos por sustantivos que se encuentran ordenados por temática alfabéticamente y relacionados de forma jerárquica.

Tesauro
Lista abierta de términos y jerga científica que permite al investigador transformar las denominaciones de los conceptos del lenguaje natural en denominaciones científicas estandarizadas e inequívocas.

¿De qué está compuesto un tesauro?

En primer lugar, la función de un tesauro no sólo está determinada por la cantidad de términos que acoge, sino también por la forma y cantidad de relaciones presentes entre ellos.

Existen relaciones de todo tipo: semánticas (según su significado), jerárquicas (según la inclusividad entre los distintos términos), asociativas (relaciones de distinto tipo entre términos de un mismo campo) y relaciones de equivalencia (sinónimos, antónimos…). Gracias a estas interrelaciones los tesauros no solo nos permiten averiguar los sinónimos técnicos de una denominación, también nos pueden indicar cuál sería la terminología más adecuada en función del contexto.

De otra forma y como ya vimos en otro artículo, estas relaciones nos permiten realizar búsquedas más efectivas mediante el uso de boleanos entre las distintas palabras clave. Como ya te comenté en el anterior apartado es especialmente relevante las relaciones jerárquica porque son precísamente estas las que permiten distinguir a un tesauro de una lista común de términos ordenados alfabéticamente como puede ser un diccionario o léxico. Además mediante estas conexiones podemos hallar cuáles son los términos en un nivel superior o inferior. Con ejemplo muy básico, si nosotros buscamos “perro” como palabra clave un tesauro nos podría decir que “perro” se corresponde a “mamífero” en nivel superior y “perro de caza” en un nivel inferior. No vayas a pensar que todo es tan simple como esta última muestra, a veces situarte en la jerarquía de un concepto científico es complejo.

Las relaciones mencionadas se establecen entre los términos de los tesauros científicos pero no todos ellos son idénticos; es decir, hay distintos tipos de términos y te los defino a continuación:

Descriptores
Son los términos técnicos ideales y apropiados para una determinada situación. Suelen acompañarse de anotaciones (notas de alcance o notas introductoras) que indican los casos en que hacer uso de ese término puede provocar ambigüedad y qué uso de este debería hacerse en esos casos. Los descriptores no tienen por qué ser palabras únicas, también pueden ser compuestos y es entonces cuando adquieren su verdadero sentido al adquirir especificidad. Son la denominación técnica e inequívoca que los científicos usan a la hora de hacer sus trabajos de forma más eficaz.
Sinónimos
Los descriptores eran los términos ideales y más comúnmente utilizados por la comunidad científica. Ahora bien, siempre existen otras palabras que son intercambiables y que significan exactamente lo mismo en un determinado contexto pero que son menos utilizadas. Los tesauros también te aportan sugerencias para estos casos. De esta manera, si no encuentras información mediante el denominador (raro sería), sí podrías hacerlo a través de un sinónimo muy cercano.
Cuasi-sinónimos
Cuando los sinónimos pueden significar diversas cosas en el lenguaje ordinario pero se tratan como sinónimos a los denominadores a la hora de la indexación de los términos se denominan cuasi-sinónimos.
No descriptores
Si sabemos cuáles son los términos ideales (denominadores) también estaría bien saber cuales, aún pareciendo muy similares, no son recomendables utilizar. Los no descriptores son sinónimos o cuasi-sinónimos de los descriptores que designan a conceptos afines y que no encajan bien en el contexto de la búsqueda.  Son términos no permitidos para un determinado uso.

¿Qué tesauros existen actualmente?

Será muy difícil encontrar actualmente un tesauro en versión impresa. La forma de moverse entre jerarquías, iniciales y relaciones es mucho más sencilla a través de aplicaciones web que en un documento escrito. Actualmente y mediante estas herramientas, es posible encontrar instantáneamente la denominación científica correspondiente a un término del lenguaje común. Google esta remplazando los tesauros intentando hacer su buscador más semántico pero aún así puede haber ocasiones en las que todavía falle y sea indispensable utilizar un tesauro digital específico de tu área de trabajo. Por esta última razón, a continuación te dejo una serie de links clasificados hacia tesauros vigentes a día 1/08/2014 con los que podrás hacer tus búsquedas bibliográficas más efectivas.

Otros tesauros temáticos

Arte y Patrimonio Cultural

Informática

Universidad y documentación

Ciencias biológicas

Derecho

Agricultura

Astronomía

Ciencias de la salud

Educación

Filosofía

Física

Historia

Ingeniería

Ciencias sociales

¿Cómo usar un tesauro?

Desgraciadamente no puedo darte mucha indicación de cómo usar un tesauro en específico pues cada uno presenta los resultados de forma distinta. No obstante, si te puedo enseñar lo que probablemente te podrías encontrar a la hora de hacer una búsqueda en una de estas aplicaciones. Un tesauro, por lo general, te presenta una caja de búsqueda como la de cualquier otro buscador. En ella puedes utilizar palabras claves simples y en ocasiones combinadas mediante booleanos teniendo entonces un mayor potencial.

Cuando comienzas una búsqueda bibliográfica es recomendable que realices un listado con todas las palabras clave que podrías utilizar y combinar para encontrar información. Comienza por la que conozcas y creas que aparecería más frecuentemente en la literatura científica. Posteriormente y una vez realizada una primera búsqueda en el tesauro, apunta los descriptores que vayan apareciendo y los conceptos relacionados de un nivel jerárquico superior e inferior. En tu búsqueda aparecerán gran cantidad de términos: términos específicos, términos relacionados, términos genéricos, no descriptores… Te aconsejo consultar antes la sección de ayuda del tesauro en concreto para consultar el significado de las siglas que aparecerán indicadas por lo general a la derecha del término y que varían según el motor de búsqueda que utilices.

¿Hablamos?

Un científico que quiera dedicar su vida a la investigación pasará mucho tiempo realizando búsquedas bibliográficas; por esta razón, ser productivo en este proceso es esencial si quiere algo de su tiempo a otras áreas de su vida. Uno de los primeros errores que cometemos al realizar búsquedas bibliográficas es utilizar la terminología incorrecta no encontrando apenas información. Los tesauros nos permiten saltar esta barrera y encontrar en base a los términos que conoces en el lenguaje informal las denominaciones que los científicos dan a los distintos conceptos en un campo particular. De esta forma y al usar el lenguaje técnico adecuado, serás más eficiente en búsquedas de las que tus investigaciones se beneficiarán. Espero que te haya resultado útil este artículo. Me gustaría recordarte que puedes suscribirte a este blog a través del formulario que encontrarás más abajo para recibir en tu email los mejores contenidos y secretos para mejorar tu labor investigadora y formarte como científico 2.o

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