La técnica pomodoro para científicos hiperproductivos

La técnica pomodoro para científicos hiperproductivos

La concentración juega un importante papel en tu día a día. El 90% de tu productividad depende de tu capacidad para hacer las cosas importantes cuando toca; sin embargo, es un estado difícil de mantener. Aunque cada persona es un mundo, podríamos decir que nuestro cerebro no rinde al 100% tras 30-40 minutos frente a la misma tarea y menos aún en tareas de investigación que requieren de un gran esfuerzo cognitivo. Es por ello que el aprendizaje de técnicas de atención podría contribuir a mejorar exponencialmente tu productividad. En este post aprenderás qué es el método pomodoro, cómo surgió y cómo puede ayudarte a estar 100% centrado en tus tareas para alcanzar con éxito todos tus objetivos.

¿Cómo surgió la técnica pomodoro?

La técnica pomodoro es una técnica de productividad desarrollada por el autor Italiano Francesco Cirillo en los años 80. Francesco era un estudiante al que le costaba mantener la atención al estudiar así que se propuso un reto: “¿Seré capaz de aguantar 10 minutos totalmente concentrado en lo que tengo delante?” Para contabilizar cuanto tiempo llevaba estudiando no tenia nada más a mano que un reloj de cocina. Un reloj tomate como este:

pomodoro

El caso es que funcionó. Consiguió estar centrado en su tarea y poco a poco la motivación alcanzada le hizo desarrollar este método que aún hoy es utilizado por muchos de los gurus en productividad.

¿Para qué sirve?

Según comenta en su escrito Cirillo (Ver el link al final del post) con esta metodología se consigue:

  • Evitar interrupciones.
  • Descansar a menudo.
  • Ser verdaderamente productivo.
  • Contabilizar mejor el tiempo de trabajo (Tiempo de trabajo real y sin interrupciones).
  • Te automotiva para dar lo mejor de ti mismo.
  • Te hace estar hiperconcentrado en tu tarea.
  • Te ayuda a tomar mejores decisiones.
  • Te permite conseguir una mejor planificación.
  • Y muchas más cosas…

Como ves, parece servir para todo. Ahora bien, para comprobar si todo esto es verdad hay que probarlo. Personalmente debo decir que llevo ya un cierto tiempo con esta técnica. En un principio no me gustaba pues la mayoría de los programas que existen para ordenador o móvil siguen unos criterios muy estrictos. Finalmente, tras encontrar el programa adecuado para mí y creo que para todos los que pretendáis aplicarlo en un futuro a vuestras tareas investigadoras, la experiencia es gratamente sorprendente.

¿Cómo la pongo en práctica?

La técnica pomodoro se desarrolla en varios pasos. En este post me centraré únicamente en la esencia de este método y por la que destaca su originalidad y eficacia. Por descontado puedes echarle un vistado al pdf escrito por el propio Cirillo que incluyo al final de esta publicación y que contiene una gran cantidad de información interesante para convertirte en un científico más productivo. Sin embargo, la razón para centrarme únicamente en lo básico es que considero que hay partes del proceso organizativo Pomodoro mucho mejor planteadas en la metodología de GTD de la que hablaremos otro día.

Material:
  • Un reloj de cocina o un software Pomodoro.
  • Una lista de cosas para hacer.
  • Un papel en blanco para apuntar las cosas que vayan surgiendo.
Pasos Previos:
  1. Haz una lista de cosas para hacer.
  2. Divide esas tareas en pequeñas acciones que lleven como máximo 25 minutos. Esos 25 minutos los llamaremos pomodoros y son indivisibles (bajo ningún concepto se puede hacer de menos o de más).

La chispa de esta fantástica técnica es que tras cada pomodoro podrás tomarte 5 minutos de relax y por cada 4 pomodoros un descanso de 15 minutos. En este punto estaba el problema que te comentaba hace un momento, muchos software para la técnica no están adaptados al modelo original. Contabilizan 25 minutos y cuando acaban, automáticamente comienzan los 5 minutos de descanso. El problema se encuentra en que en ese momento puede que no hayas acabado totalmente tu tarea y te falte un poco o bien estés tan concentrado que no te apetezca interrumpir tu estado de flujo.

El programa que nos permite establecer un criterio mas laxo es el siguiente (Disponible para Windows y Mac):

Haz click para ir a su web.

(Haz click en la imagen para ir a su web)

Gracias a este programa podrás ser tú el que decida si inicia el descanso o bien continua trabajando (también puedes utilizar un reloj de cocina, para los efectos es lo mismo). Respecto al periodo de 25 minutos como he dicho al principio cada persona es un mundo y se ajusta mejor a unos tiempos que a otros. No te preocupes, la mayoría de programas permiten editar tanto el tiempo del pomodoro como el de los descansos. Bajo mi punto de vista, 25 minutos son suficientes para estar 100% concentrado sin fatigar tu mente.

En cuanto a las interrupciones, estas se deben evitar a toda costa. Esos 25 minutos son sagrados y si por cualquier motivo algo te interrumpe y hace que rompas tu flujo de trabajo el pomodoro se debe reiniciar. Recuerda, el pomodoro es indivisible. Esta penalización va a hacer que prescindas totalmente de tareas cuya realización no es necesaria en ese momento. Si por algún motivo una persona te interrumpiese le dices que hablarás en otro momento, en este estas ocupado. Si te intimida ser asertivo puedes utilizar auriculares (aunque no escuches nada) para disuadir estos “obstáculos” externos. Si te llaman por teléfono, a no ser que estes esperando una llamada muy importante no se coge; si descuelgas ese pomodoro será nulo. Es importante ser estricto en estos aspectos, tu tiempo es sagrado y sólo así lograrás alcanzar tu primer objetivo hacia la hiperproductividad.

En ocasiones, te asaltarán dudas internas que te despisten e incluso te venga a la mente algo que tienes que hacer después. Con el fin de que tu productividad no se vea dañada y como recordarás a partir de las instrucciones iniciales, deberás tener un papel en blanco donde, en el menor tiempo posible, apuntarás lo que necesites y continuarás trabajando en tu tarea.

La Técnica Pomodoro en resumen:
  •  1 Pomodoro = 25 min
  • Tras cada Pomodoro 5 minutos de descanso.
  • Cada 4 Pomodoros 15 minutos de descanso.
  • Divide tus tareas en pomodoros.
  • No se permiten interrupciones salvo para apuntar sus causas y proseguir con tu tarea.
  • Si algo te interrumpe y te hace perder ritmo, el pomodoro es nulo.
  • Evalua como has hecho tus tareas. ¿Cúantos pomodoros te ha llevado? ¿En que puedes mejorar? ¿Cómo puedes hacerla en menos tiempo y mejor?

¿Hablamos?

Para mí Cirillo tenía razón, la técnica funciona. Desde un punto de vista psicológico se podría atribuir su efecto al fenómeno del condicionamiento creado por los tic-tac (en el tomate tradicional), al acto y determinación de ser tu el que controle el inicio y final del proceso, así como al timbre que señala el final de cada período. Aunque requiere su práctica y experimentación, estaría genial que lo pusieses  a prueba en cualquier actividad de tu vida profesional y/o personal. Este método esta especialmente indicado para  aquellas tareas que procrastinamos continuamente por resultarnos aburridas, pesadas o por necesitar mucha concentración (redacción de papers, búsquedas bibliográficas, burocracia…); por este motivo, puede serte realmente interesante.

En este artículo hemos visto como un simple reloj tomate puede mejorar exponencialmente nuestra productividad y cómo puede darnos muchos otros beneficios cognitivos y motivacionales. Me gustaría saber tu opinión: ¿Utilizas alguna técnica similar para ser más productivo? ¿Si ya la conoces y utilizas, que resultados te da? ¿Qué tareas de carácter investigador te cuesta más llevar a cabo? ¿Sabes de científicos que ya la estén aplicando? No olvides de suscribirte a NeoScientia en el formulario de más abajo para estar al tanto de los mejores trucos y productos para desarrollarte como científico 2.0.

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